Mesa

Contar calorías no es comer bien.

Pero es de lo poco que se puede medir, y lo que se mide se entiende. Esto no se trata de llegar a un número: se trata de encontrar el equilibrio, y de no hacerlo solo.

Así se ve un día

Cada uno carga lo que come y queda a la vista de la familia. Vos ves cómo viene tu día contra tu objetivo, y cómo viene el de ellos contra el suyo.

No hace falta vivir juntos. Creás la familia, compartís un link, y quien entra queda adentro. Sirve igual si tu mamá vive a dos mil kilómetros.

Todo se pesa. Buscás el alimento, ponés los gramos y listo. Los platos caseros los armás una vez con sus ingredientes y quedan guardados.

Sin competencia. No hay ranking ni premios. Cada uno tiene su propio objetivo según su edad, su altura y su peso.